A vueltas con la teodicea postmoderna (y3)

Área de Japón antes y después del terremoto y del tsunami
He de reconocer que, a pesar de las dudas, he caído en la cuenta de que el actual modelo de la física cuántica nos ayuda a entender la cuestión de la limitación. o del mal físico. Para empezar, tendríamos que afirmar que de las manos de dios tan sólo puede emerger ese continuo espacio-tiempo que es la dimensión necesaria para que exista la materia, en ese acto de primigenio amor que llamamos big-bang. ¿Y si no hubiese sido así?, ¿cabe alguna otra posibilidad en la que la materia tenga otras características? ¿qué puede existir más alla del espacio-tiempo? Tan sólo lo eterno. Y en lo eterno habita dios comtemplando-actuando la historia en un eterno presente. Dios no puede crear lo divino, pues lo creado y el creador serían la misma cosa. Dios crea las condiciones de posibilidad para que la materia sea posible y se desarrolle en todas sus potencialidades.

En la actualidad, en el mundo de la física existe una hipótesis que cada vez está siendo aceptada por un mayor número de científicos y que ahora resulta sugerente para la teodicea física, es la hipótesis de los multiuniversos: el principio de simultaneidad dimensional establece que "dos o más objetos físicos, realidades, percepciones y objetos no-físicos, pueden coexistir en el mismo espacio-tiempo" Admitamos pues el optimismo de Leibniz al problema del mal físico: "estamos ante el mejor de los mundos posibles", o mejor, admitamos que ese optimismo adquiere un nuevo cariz al tomar en  consideración la hipótesis de que el mejor de los mundos posibles son todos los mundos existiendo en simultaneidad multidimensional.

En este mundo posmoderno, es necesario que nos esforcemos por una teodicea optimista (al menos eso me digo a mí mismo).

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