Reflexiones quijotescas II

EN LAS TABLAS

§ A través del sucio y roto cristal, cuando la noche apenas es imperceptible, se encuentra todo lo que puede ser representado por aquellos que se acompañan de cuadrúpedos: es su pequeño pero grandioso mundo trasnochado. Porque cae la noche. La noche confabula en secreto con el día. La noche es para soñar y el día para representar —para representar la noche, por supuesto—. Pero todo es distinto allí donde está Miguel: no se distingue la noche del día, no se sueña, porque no hay esperanza, porque la humedad recuerda reumas y achaques y cala hasta los huesos y no cabe nada más; porque soñar puede ser muy caro allí donde mirar por la ventana al patio está codificado con rayas verticales.

§ ¿Cuál es mi delito? El mundo es como es. Es un puro doblez de hipocresía corrompida por el dios que todo lo puede: Mammón es el dueño. Menos mal que aún quedan aquellos  que miran en su interior buscando. Por ellos. ¿Podría haber seguido siendo quien soy si hubiese renunciado a decir a voz en grito aquello en lo que creo? ¿Es tan poderoso el corazón y a la vez tan débil como para tocar fondo, como para dejarse remover las entrañas? ¡Pero si todo es obra de la pura imaginación! ¡Solamente un sueño! El sueño de la mediocridad que se rebela. Llevaba ya mucho tiempo haciéndome daño. ¿Cuál es mi delito? ¿Qué me va a pasar ahora? ¿Qué voy a decirles? Nadie está de mi parte. Sólo garabatos de tinta vieja. Cuando llega fray Guillermo me siento más tranquilo, aunque no por su presencia, simplemente estoy más sosegado. Pero ¿cómo aguantar esta tranquilidad carcelaria cuando esta cuna de reyes se está convirtiendo en cuna de llantos y ayes, de estiramientos y confesiones? ‘No quiero hablar de nada’. Mi corazón está temeroso, me da miedo la gente. ¿Qué voy a decir? Tan sólo una palabra y... el destino pende de un fino hilo continuamente amenazado. ¿Dónde encontraré refugio? ‘Me gustaría estar solo’. ‘Sé que hay cosas que no puedo decidir pero...’ ¿Dónde está la libertad? ¿Puede alguien ser libre? ‘No tengo hambre’. Puedo pensar en aventuras, en personajes pasados, en ladrones, en mi propia vida o en la de otros, ¿y si no hubiese vivido lo que he vivido podría acaso pensar en lo que pienso, en lo que imagino o fantaseo? ‘No tengo intención de contestarle’ ¿Puede quizás el actor improvisar siempre? ¿Puede el actor ser fiel al guión? ¿Es libre el soldado en la batalla? ‘Avíseme cuando tenga que declarar’. ¿Quiénes son los culpables? ¿Alguien lo sabe? ¿Qué es lo que sabemos y qué lo que creemos? ‘Sin pecado concebida’.

§ No es fácil sacrificar la propia vida por seguir defendiendo lo que uno cree. Pero para Miguel no había nada de extraño en eso. Me lo dicen sus ojos. En su mirada sólo hay  tranquilidad, allá, en la profundidad de sus inquietas pupilas reside la serenidad del alma entregada a un ideal, el sentido de un vivir, y quizás de un morir. Unos ojos que buscan otros ojos en los que reflejarse, en los que identificarse, en los que sentirse querido, en los que darse ánimo para seguir luchando; a pesar de que el mundo sea todavía demasiado joven. Sólo cabe una apuesta y a un sólo número. Hay que jugárselo todo.

§ Se hacen largas las horas cuando la única compañía es uno mismo, cuando el miedo tampoco te permite otra compañía, cuando la cabeza no te deja pensar en nada que no sea cruel. Cuatro pasos a un lado y dos a otro. Eso es todo. Y, sin embargo, libre. Se oyen los pájaros a lo lejos y se me amontonan los recuerdos en la cabeza ¡tantos que me parece que soy viejo! ¡Tantos que me da la impresión de que ya no me quedan garabatos! Cierro los ojos e imagino y voy más allá de estas cuatro paredes y recorro miles de lugares deshaciendo entuertos y vivo libre aunque no tenga más que recuerdos de viejos libros, aunque no conozca más que historias ficticias y sentimientos de artificio. Aunque ya nadie me llame Miguel.

§ ‘Con la venia del tribunal’.

Comentarios

  1. Veo que a las dos de la mañana se despierta la creatividad. Denso relato de nuestra cárceles interiores y exteriores.

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  2. Serán las meigas... en realidad es continuación del texto que motiva este blog, una mezcla de ficción y realidad y de inicio adolescente. Gracias por leer mis garabatos. Un abrazo

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