Lluvia de otoño



Con todo el alma mojada,
agonizando lentamente por el cristal,
la gota casi muerta que resbala.

Con la mirada clavada,
la lluvia que no cesa de sonar,
rozando apenas la ventana.

La lluvia de mis edades:
profeta de calamidades,
y compañera de soledades.

Siempre llega la lluvia de otoño
cogiéndonos siempre por sorpresa
y siempre empapándolo todo.

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