Aprender a abrazar


En la abarrotada y sencilla parroquia de barrio donde celebramos la eucaristía nuestro amigo Manolo nos soltaba esta frase durante la homilía: "...ser cristiano es aprender a abrazar..."

si nos tomamos esto en serio...

...cómo sería entonces la Iglesia, la teología, mi parroquia, el trabajo, mi grupo, las familias...

Comentarios

  1. ¡Qué gran verdad! Aprender a abrazar despierta otra mirada, ptra sensibilidad, otra forma de estar... ¡un buen abrazador/a es de los más subversivo! Cuidadín...

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    1. Muchas gracias ....subversivo y transformador, ¡claro que sí!, y requiere de toda una gimnasia o un ascética del día a día (...que a mí en ocasiones se me hace muy cuesta arriba...) Por cierto, te mando un fuerte abrazo Elena.

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  2. ¡Me encanta!... ¿Quién nos puede enseñar?... dejarse abrazar, dejarse tocar... no solo físicamente, ¡que también!, sino vitalmente, en lo profundo. No huir de la cercanía, de la complicidad, de esa mirada acogedora, de acoger afecto .... y de expresarlos,.... no debe ser difícil, solo es un gesto, un paso...pero ¡que potente!.... Yo quiero seguir aprendiendo... soy afortunado ... sois muchos mis maestros... ¡gracias!

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    1. Gracias Nacho, me quedo con la pregunta: ¿quién nos puede enseñar?, y... ¿cómo aprender? "No debe ser difícil", dices. A mí me cuesta mucho, pero anima sentir que es un empeño común. Un abrazo.

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