Microrrelatos (IV): la fuga

Lo acababa de escuchar en las noticias. No podía dejar de correr. Notaba latir su corazón con fuerza y su respiración ya no podía forzarse más. Estaba a punto de cruzar el puesto fronterizo y no dejaba de palparse los bolsillos para asegurarse bien de que tenía todos los papeles. "Tan solo un esfuerzo más y me habré librado. He de cruzar cuanto antes...", se decía a sí mismo. 

Y ahí estaba. Tenía ante él aquella tremenda cola... Todos jóvenes. Todos sin querer mirar atrás. Todos con su título en la mano, con la esperanza vieja de estar cualificado para que todo fuese más fácil. Se hizo un silencio. De nuevo se oía en la radio, ya era oficial: diez millones de parados, cierran el paso.

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