El árbol de la vida (un árbol pascual)

Esta obra nació para decorar el comedor de un palacio en 1905. El autor, Gustav Klimt, dio rienda suelta a sus obsesiones y lo plasmó con todo el simbolismo habitual de su obra. Casi es preferible mantener el símbolo oculto y no desvelar los significados, para no quitarle misterio a la obra. No obstante, es imposible no percibir la evidente influencia oriental de los mosaicos bizantinos en su estilo. El dorado y las líneas curvas nos acercan a la abstracción, aunque no demasiado. Ahí están la expectación, el amor, la muerte ... la vida. Bien podría ser éste el árbol de Pascua.

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