11 de octubre de 1962: El discurso de la luna

 
 
 
Sin haber vivido el Concilio Vaticano II me considero hijo del esplendor pastoral que trajo consigo. Por eso, en fidelidad a quién soy ahora, un laico adulto en la fe cada vez me interesa más buscar mis raíces en lo espiritual, en lo teológico, en lo pastoral, en lo humano...
 
 
 
 
 

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