Retazos de la charla de Benjamín Forcano "La Iglesia de los pobres"

Benjamín Forcano, teólogo
La pobreza es una creación humana y por lo tanto la podemos deconstruir. La pobreza es causa del egoísmo económico aliado al sistema político liberal que vive de espaldas a la gente y de los problemas reales de la sociedad. Pasmado de vivir en un país católico sin valores éticos ni evangélicos pero... ¡qué cristianismo es este que vivimos!.
Al neoliberalismo le importa un bledo los derechos y la dignidad humana. Lo materializa todo, hasta la persona. Es un modelo que provoca la desigualdad y la injusticia, por tanto, la pobreza. La clave esta en que los dirigentes de este modelo, que están supeditados a los poderes económicos y vacíos de humanidad, ternura y compasión, no se revelan ante la injusticia y solo se rigen por la soberbia, el lujo y el poder.
¡No puedo ser libre ni feliz si mi prójimo no lo es! Ante esto: acción y compromiso al estilo de Jesús de Nazaret, al estilo de ese Dios que es Amor. Su modo de ser es: la compasión. La primacía de los últimos. Esos son los preferidos de Dios. ¿Quieres a Cristo?, ¡los vicarios de Cristo en nuestro mundo son los pobres!, ¡quiere a los pobres!.
Todo esto no se puede hacer con apego al dinero. Es un medio, pero para los que es un ídolo, el dinero, les deshumaniza. No son porque son lo que tienen. El rico lo es a base de ser ladrón.
La teología de la liberación puede ser que saliera de la cabeza de los teólogos, pero sobretodo ha nacido del compartir de esos teólogos con el pueblo. Con su vida: sufrimientos, anhelos, luchas contra las injusticias, esperanzas...y con su fe. El teólogo que lleva la vida del pueblo en su corazón es el que hace teología de la liberación.
¿Por qué nuestros profetas actuales son relegados, perseguidos, condenados...? Óscar Romero, Ignacio Ellacuría, Pedro Casaldaliga, Leonardo Boff...
¿Por qué nuestra jerarquía no actúa cómo Jesús? Nuestros guías deben servir sirviendo como interpretes del sentir de la comunidad. Claro que hay que denunciar. Hay que denunciar las injusticias que se cometen contra las personas. Ser el clamor de los que sufren. Y su poder es servir a la misión de Dios dentro de la comunidad de creyentes animándonos e ilusionándonos. Pero ahora la jerarquía es una sola voz acorde desde el miedo.
El cristiano lo será, si lucha por la dignidad humana. Porque el silencio ante los pobres, incluso el de la jerarquía, o es ignorancia o es cobardía o es complicidad. Tenemos que volver a Jesús de Nazaret. Amarle, mirarle, escucharle, leerle, conocerle... ¡Qué poco le conocemos! Ser cristiano es entender y vivir la vida como él. Hermanos, seamos fraternos.

(Sala Polisón. Burgos, 19-2-2013)

Comentarios

  1. Genial poder leer algo tan importante... y tan sencillamente expresado, sin disfrazarlo con palabras bonitas o con tecnicismos. GRACIAS Javi

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  2. Dale las gracias a Raúl que ha tomado las notas y a Forcano por ser tener el valor de hablar claro. Aquí únicamente hago de altavoz. Por cierto, gracias a ti Aitor por el comentario y por pasarte por el blog. Un abrazo

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