Abbá


Te llama por tu nombre desde la mañana a la noche.
Te limpia si estás sucio.
Te cura.
Te calma al oír tu llanto y te seca las lágrimas.
Te procura el sustento y te cuida.
Te susurra al oído la canción apropiada.
Te regala una sonrisa al mirarte a los ojos.
Te guarda en su regazo y juega contigo.
Te quiere con locura.

Daría incluso la vida por ti. 
Es un padre bueno, es un buen padre.

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