En defensa de la escuela concertada

El ataque a la escuela concertada es continuo y sin disimulo por cada vez más sectores de la sociedad. Por ello, urge más un posicionamiento claro y alzar la voz ante los acontecimientos que se van produciendo.

Los de un lado, con su clásica obsesión con la asignatura de religión queriendo convencernos de que es adoctrinadora, ante tal burdo argumento tendrían que proponer también la supresión de las asignatura de historias, de geografía, de filosofía, de lengua y literatura... en ciertos rincones de España y limitarse a estudiar matemáticas y poco más. La cuestión es que en Andalucía se ve como un lujo a erradicar una escuela concertada exitosa, mientras haya aulas medio vacías en la escuela pública.
La novedad ahora, es que también los del otro lado se suman a este ímpetu por maltratar la escuela concertada. En Madrid se suprimen los conciertos a la formación profesional por falta de sensibilidad social, por pura austeridad, por una especie de utilitarismo suicida... pues a corto plazo es una partida presupuestaria que se ahorran. Lo que hace suponer que tal medida se extenderá al resto de comunidades autónomas y al resto de etapas educativas. 

Sin embargo, es bien sabido por todos, que el sistema de conciertos ahorra al Estado todo lo que supone de mantenimiento de los edificios y otros servicios. Además supone un ahorro la propia labor de los docentes que en la escuela concertada tienen que trabjar del orden de cinco horas semanales más para obtener su máxima retribución que seguirá siendo sensiblemente inferior (alrededor de 300 euros, según autonomías) a los docentes de la escuela pública. Por decirlo brevemente, en la concertada se trabaja más y se cobra menos.

Finalmente, en las reivindicaciones de los docentes de la escuela pública y contra la ley educativa proyectada (LOMCE) siempre se lanza la idea de que se favorece a la escuela concertada. Afirmación errónea, no sólo lo por lo dicho anteriormente; sino también porque cuando se aplicaron los recortes a los docentes de la escuela pública (como al resto de los funcionarios), se recortó también en el sueldo de los docentes de la concertada, que no tienen el estatuto de funcionarios.

Ante tales agresiones a la escuela concertada, hemos de subrayar que no disfrutamos de ningún tipo de privilegio y hay que desprenderse de esa especie de complejo que nos impide hacernos valer socialmente. La escuela concertada cumple un fin social, es de acceso público y garantiza un derecho constitucional (la libre elección de los padres en el estilo educativo para sus hijos); por ello aunque la iniciativa sea privada y su ideario la mayor de las veces religioso no hemos de avergonzarnos y no hemos de callar ante tales atropellos. Además, no nos cansemos de aclarar que, lejos de ser un exceso, esta opción educativa abarata costes al Estado. También hemos de buscar cauces de diálogo con la escuela pública (y privada) para exigir juntos a nuestros representantes políticos un pacto de Estado por la estabilidad en la educación, pues a nadie se le escapa que cada nueva ley educativa es un intento de manipulación a los docentes que cumplen con su deber a pesar de las trabas administrativas.

El problema de la educación española no es si es pública, privada o concertada; hay cuestiones pedagógicas, didácticas y sobre todo formativas más importantes; pero, tristemente, rara vez se habla de educación con rigor y por especialistas en este país.

Comentarios

  1. Hola, quería comentar un par de aspectos de tu artículo:
    -"Además supone un ahorro la propia labor de los docentes que en la escuela concertada tienen que trabjar del orden de cinco horas semanales más para obtener su máxima retribución que seguirá siendo sensiblemente inferior (alrededor de 300 euros, según autonomías) a los docentes de la escuela pública. Por decirlo brevemente, en la concertada se trabaja más y se cobra menos".
    Ya. Ahí contabilizas también los años de preparación de una prueba de acceso a la función docente, los años lejos de la familia, los kilómetros diarios entre el hogar y el centro de trabajo (incluye aquí también gastos de coche y gasolina, que es barata...) o los años de interino con la incertidumbre de saber dónde vas a trabajar...No son más que detallitos que no difieren en nada a la estabilidad y comodidad de no viajar y no pensar en el posible destino del año próximo.

    -"se recortó también en el sueldo de los docentes de la concertada, que no tienen el estatuto de funcionarios."
    ¿El sueldo que se cobra como profesor de la escuela concertada de dónde proviene? (en unidades concertadas, claro). ¿Por qué no habría de regirse por las mismas medidas que las que sufrimos los docentes de la Escuela Pública? (lo de los privilegios creo que en parte se contesta en el primer punto)

    Por otra parte, totalmente de acuerdo en que ante los atropellos que sufre el sistema educativo deberíamos ser capaces de hacer frente común. Algún día, espero.

    Un saludo.

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  2. Entiendo muy bien lo que dices. En mis primeros años de trabajo viajaba a diario hasta mi lugar de trabajo hace unos años decidí cambiar de ciudad para evitar esos viajes, porque a los docentes de la concertada no nos ponen el puesto de trabajo en el portal de casa.

    El acceso al puesto de trabajo: entrevistas, procesos de selección, la formación continua... muy similar a como se hace en los países nórdicos donde contrata el director de cada escuela.

    Es cierto que cada año no pensamos en el destino que nos puede tocar... más bien en que no se nos vacíen las aulas o que no se le cruce el cable a algún político que nos mande a todos al abismo del paro. Porque estaremos de acuerdo que un privilegio, corrijo, el privilegio por excelencia es poder decir que se tiene el trabajo asegurado. Así que claro que estoy de acuerdo con que todos los docentes tengamos el mismo estatuto, el de la pública por supuesto. ¿Dónde hay que firmar?

    Finalmente, me agrada compartir la aspiración de un frente común de toda la comunidad educativa y agradezco verdaderamente tu comentario. Muchas gracias Javier por tu interés y por pasarte por este blog.

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  3. Hola Javier, estudié toda mi vida en una escuela concertada, y a diferencia de tus alumnos que tienen la suerte de tenerte como profe, tengo recuerdo de muy pocos buenos profesores (preescolar a COU), así que me parece un poco excesivo comparar los colegios concertados españoles con los colegios nórdicos, por cierto, y es una pregunta, ¿allí la educación es publica o concertada?

    Un gran abrazo Palax ;D

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  4. Gracias Diego por tu comentario, me pones en bandeja el factor principal de la acción educativa: los agentes.

    En Finlandia el 97% de la escuela es pública; aunque se parece poco al modelo español pues el Estado costea el 100% del coste educativo donde se incluye material escolar, comedor... Además no existen las oposiciones (España es el único país de la OCDE que usa este sistema), así que el docente no es funcionario. Contrata directamente el director con un sistema similar al que usa aquí la concertada. Cada escuela tiene un grado de autonomía bastante apreciable y a ningún político se le ocurre decirle a los profesores y pedagogos lo que tienen que hacer. Por eso su ley educativa no depende del signo político del gobierno de turno. Pero lo que garantiza el éxito del modelo finlandés es básicamente una característica:para acceder a los estudios que te capacitan como docente necesitas una nota de corte elevadísima (allí está en torno al 9 y aquí en torno al 5), es decir, la gestión de personal y su formación pedagógica es excelente. Eso es lo realmente envidiable y por eso la consideración social del maestro es muy buena.

    Gracias una vez más por pasarte y comentar en el blog, un abrazo Diego.

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  5. Hola Javi:

    Suscribo plenamente todo lo que dices en esta entrada y subrayar algo que me parece nuclear cuando habalmos de educación en España y es , precisamente, lo que señalas al final de la entrada, la necesidad, la urgencia, de encontrarnos todos los agentes educativos, trabajemos donde trabajemos para exigir un pacto educativo, un acuerdo estable que regenere nuestro sistema educativo absolutamente caduco en muchas de sus propuestas y exigencias para crear la escuela del siglo XXI. No podemos seguir criticándo la pública a la concertada y viceversa, aquí el "divide y vencerás" se cumple con exactitud y, sí, creo que quienes estamos en la concertada debemos superar un cierto complejo de culpabilidad o de yo qué sé qué y alzar la voz, si es de la mano de la pública, mejor y creo que quienes trabajan en la pública debiera superar ya suspicacias y topicazos con respecto a la concertada. Me parecen herencias de un pasado que hacemos demasiado presente y es poco inteligente por nuestra parte.
    Gracias, Javi, por tu reflexión y por dejarte la piel cada día con tus alumnos.

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  6. Gracias Elena por tu comentario. Tú eres de esa gente que nos empuja hacia la escuela del siglo XXI. En fin, no sé si me dejo la piel... pero el sueño te aseguro que sí. Un abrazo

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  7. Quería dar todo mi apoyo a los profesores de la escuela pública, esos profesores que con pocos medios y recursos están haciendo una gran labor. El gobierno del PP de la Comunidad de Madrid está desmantelando la educación pública, a favor, de su grupo de amigotes de la privada. Así en los municipios que gobierna el PP en Paracuellos del Jarama, Villanueva del Pardillo y Leganés ceden terrenos públicos para que el grupo Anta, cuyo consejero delegado es Germán García y dueño, es intime amigo de la consejera de educación Lucía Figar. El alcalde de Leganés permite que el colegio Antanes inicie su andadura en Arroyoculebro teniendo a los alumnos en condiciones infrahumanas en barracones. Lo que tanto tiempo los profesores de la pública hemos estado luchando, para que al principio de curso no hubiese alumnos en barracones. Todos que os dedicáis a la enseñanza sabéis el problema de enseñar en barracones, exceso de calor en verano y de frío en invierno, condiciones acústicas lamentables. Donde no está garantizada la seguridad de los alumnos. El gobierno del PP permite que nuestros alumnos sean educados en esas condiciones, eso es el valor que el gobierno del PP da a la formación y educación del futuro de un país, nuestros jóvenes. Pero lo peor es que los padres sabiéndolo consienten que sus hijos den clases en esas condiciones, y para mayor inri pagando 150 euros. A los padres se les ha vendido la moto de que son “barracones de lujo”, pero puede ser un barracón de lujo. Pero puede ser un barracón alguna vez de lujo, que se lo pregunten a los gitanos de la Cañada Real. En España no valoramos la Educación Pública como se merece. Pensamos que la concertada o la privada son mejor, incluso cuando imparten clases en barracones. Incluso cuando ese grupo Anta, en uno de sus colegios el Antamira, en menos de tres años de andadura, tiene interpuesta una denuncia por parte de un grupo de padres por irregularidades en la inspección educativa. Otra por presuntas irregularidades o presunto fraude en las pruebas de diagnostico de la Comunidad de Madrid, donde los padres denuncian que se les paso con antelación el examen a sus hijos. O incluso el caso más lamentable, una sociedad que se considere civilizada tiene que tener especial cuidado y atención con los más débiles con aquellos que tienen una discapacidad intelectual, psíquica o física, es aquellos los que más necesitan de nosotros y nuestra protección, más un centro educativo, en donde se debe dar por supuesto que enseñan a nuestros hijos valores, parte fundamental de la educación. No se puede concebir una sociedad moderna y progresista sin la enseñanza de esos valores a sus ciudadanos. Digo que es el caso más lamentable porque en la Cadena Ser de Paracuellos del Jarama una madre denuncia como su hijo que es autista, ha sido completamente desatendido, dicha madre comenta que ha interpuesto una denuncia en la inspección educativa. Por mucho que esos colegios vendan una calidad educativa, para mí no imparten ningún tipo de educación y por lo tanto no hay calidad educativa. Nosotros como profesionales sabemos que lo fácil es enseñar a un alumno con buenas capacidades, esos aprenden casi solos, los que verdaderamente necesitan del profesor son los alumnos con bajas capacidades, esos alumnos tan especiales que se merecen una atención muy especial . Pero para eso el centro necesita buenos profesionales capaces de dar una atención especializada y profesional. Pero claro se nota que el dueño Germán García Cordero que gestiona los colegios Antanes, Antamira y Antavilla es un constructor especulativo, que poco entiende de la educación . Acabada la burbuja inmobiliaria, la educación se vende al mejor postor, justamente a aquellos constructores y especuladores que hicieron buenos negocios. Hay que seguir dando de comer a la camarilla y a los amigotes.

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  8. Gracias por tu comentario amigo anónimo. Pero no puedo dejar de señalar que también la concertada está sufriendo recortes en las aulas de especial, compensatoria y diversificación. También nos suben el número de alumnos por aula. También nos recortan el sueldo. También se recorta la asignación para el personal no docente. Y también muchos los docentes que están perdiendo su empleo.

    Una vez más digo, si pública y concertada (y privada) fuesen juntas en su reivindicación de apostar por la educación precisamente ahora más que nunca, las cosas nos irían mucho mejor a todos.

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