Una mala noche

Cuando mi pequeña se despierta en mitad de la noche, la mayor parte de las veces tan sólo necesita que le ponga la mano en la carita. Apenas nada más. Un par de caricias, para que te sienta y ya puede seguir durmiendo.

Lo cierto es que en mis "noches", yo tampoco suelo necesitar mucho más.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Educación de la interioridad: educar desde las experiencias que nos trascienden

"Las lágrimas son la sangre del alma" (san Agustín)

Educación de la interioridad y mindfulness