Maestros que desobedecen

Otra ley educativa más. Otra ley educativa de políticos y para políticos. Otra vez, tocando, retocando, metiendo mano a la escuela. Es absolutamente obsceno y desolador. Las encuestas lo dejan claro, están consiguiendo su objetivo: unos gobernantes semi-analfabetos, necesitan un pueblo analfabeto del todo.


Cada ley es peor que la anterior. Y en los medios de comunicación, se sigue con debates espúreos sobre el nombre de las asignaturas o no sé qué... mientras se precariza la educación subiendo el número de alumnos por aula, para ahorrar. Sí, se recorta en educación: en personal docente y en personal administrativo, además de materiales; mientras se suben los presupuestos para defensa y para partidos políticos, por ejemplo. Es insultante la "C" de las siglas de la nueva ley. Es un sarcasmo de mal gusto. Se recorta en la pública y se ha iniciado el proceso de desmantelamiento de la concertada. Sí, desmantelamiento que (¡Ojalá me equivoque!) no va a parar. Así de grave es la cosa: la poda terminará en tala.

Es obigatorio el consenso para las leyes educativas. Necesitamos una ley que dure al menos el tiempo de una escolaridad completa. Es imposible sacar conclusiones sobre los resultados de una ley educativa si sólo está en marcha cuatro u ocho años. Repito, imposible. Sólo serán opiniones y datos sesgados. Se generan debates ideológicos pero no pedagógicos. Por eso, es urgente ponerse de acuerdo pública, concertada y privada para exigir una política educativa que no dependa del color político de turno, sino de las necesidades reales de la infancia y juventud.
Estos políticos no se enteran, pero hace tiempo que los profesores se han declarado en rebeldía silenciosa. Se cumplimentan de acuerdo a lo exigido papeles y documentos; pero el aula es otra cosa... Ese reducto de libertad donde la interacción produce pequeños y cotidianos milagros; porque tenemos unos docentes fantásticos que disfrutan de su tarea con pasión. Además, no hay director/a que se precie de mínimamente vocacionado que no esté intentando buscar las rendijas de la ley para colar algo realmente valioso, educativamente hablando: los llaman programas de innovación. Y es que cada vez son más los que piensan que, si los políticos no cuentan con los profesores ¿por qué hemos de contar con ellos?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dilema de Amor (cumbia epistemológica)

"Las lágrimas son la sangre del alma" (san Agustín)

Los guardianes de la llama