No puedo ser feliz si...

Tu mente dice: no puedes ser feliz si no tienes tal o cual cosa, o si tal persona no está contigo. No puedes ser feliz si tal persona no te ama. No puedes ser feliz si no tienes un trabajo seguro. No puedes ser feliz si no das seguridad a tu futuro. No puedes ser feliz si estás solo. No puedes ser feliz si no tienes un cuerpo perfecto. No puedes ser feliz si los otros actúan así. No puedes ser feliz si... Tu mente está programada para demostrarte constantemente que no puedes ser feliz, porque hay cientos de amenazas, de peligros que te acechan... nuestra parte más ancestral de nosotros mismos nos conecta con lo que fue una gran ventaja adaptativa: la capacidad de prever el peligro. En nuestro entorno actual, este mecanismo de defensa nos llena de angustia y no nos deja ser felices. La vida se nos escapa entre los dedos atrapada en un profundo miedo a vivir, miedo a ser feliz en plenitud.

Tu eres feliz aquí y ahora; pero tus falsas creencias y tu manera deformada de ver las cosas te ha llenado de miedos, de preocupaciones, de ataduras, de conflictos, de culpabilidades... Si lograras ver a través de esa maraña, comprobarías que eres feliz y no lo sabes. No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para ser feliz. Todas las cosas a las que te apegas, y sin las que estás convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustia. Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay en tu mente. Hay un estado de placer y emoción que sientes cuando logras aquello a lo que estás apegado. Pero también está la sensación de amenaza y la tensión que lo acompañan, lo que te hace vulnerable al desorden emocional, y amenaza constantemente con hacer añicos tu paz. 

(Parafraseando a A. de Mello)

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