¿La Iglesia siempre ha mantenido la misma postura sobre el aborto?

En realidad, la condena del aborto por la Iglesia Católica es reciente. En 1869, el papa Pío IX consideró la vida desde el momento de la concepción en el documento "Apostolicae Sedis" y, por tanto, reprobo todo tipo de aborto.

Entre el siglo XII y el XIX la idea predominante fue la defendida por sto. Tomás de Aquino (s.XIII) en la "Suma teológica" que interpretaba que el aborto no es homicidio en el principio del embarazo porque la humanización del feto ocurre en algún momento después de la concepción. De hecho, ya en 1140, el Código de Graciano, comentado por el Papa Alejandro III, afirmaba que "el aborto era un homicidio sólo cuando el feto ya estaba formado" Postura que también tomaron Inocencio III y Gregorio IX

Para san Agustín (354-430), el pecado era de índole sexual; pero no un homicidio y en el Concilio de Elvira (305) se condenó el aborto con motivo de adulterio; pero no el cometido en el matrimonio. San Jerónimo y san Agustín advierten que la calificación moral del acto no ha de ser la misma para la muerte de un ser "inanimado" que para la de un ser "animado". En sus disquisiciones sobre el origen del alma san Agustín afirma: "no se pueda hablar todavía del alma viva en un cuerpo privado de sensaciones, en una carne todavía no formada y, por tanto, todavía no dotada de sentidos"

La raíz de esta problemática está en la tesis defendida siglos atrás por Aristóteles (s. IV a. C.) en "Historia de los animales" donde afirma que “el alma humana entraba en el feto masculino alrededor del día 40, y en el feto femenino en torno al día 80″. Esto es, unas seis semanas para los varones y nada menos que 12 semanas para las mujeres.


No obstante, como dice el papa Francisco: "No podemos seguir insistiendo en el aborto, el matrimonio homosexual o los anticonceptivos". Así que punto final. 

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