¿Qué hacer a la hora de votar?

¿qué hacer a la hora de votar?. No lo sé exactamente pero sí que creo poder dar dos consejos. En primer lugar, en estos días de campaña, taparse los oídos y los ojos ante cualquier anuncio, discurso, programa o cartel de propaganda: que sepan de entrada que no les creemos y que todos sus actos electorales no son más que vicios de autoerotismo político. Después no votar PP ni PSOE, ni aunque, como el lobo del cuento, se disfracen de caperucita nacionalista, y vayan a las elecciones con un eslogan de “Ganémonos a Europa” cuando el único grito posible es el de “Cambiemos a Europa”.
Luego de eso haga Ud. lo que quiera. En plan de sueños utópicos yo doy importancia al consejo del maestro Saramago (en Ensayo sobre la lucidez): votar en blanco. No dejar de votar porque es un deber ciudadano. Pero, si hay que dar la vuelta al sistema, que está hoy como un calcetín del revés, imaginemos lo que sucedería si un día en unas elecciones el voto en blanco saca mayoría. Habría que encargarle formar gobierno porque es la opción más votada. Pero sería imposible hacerlo porque es una opción sin rostro. Quizás entonces los profesionales de la política se verían obligados a sentarse para ver cómo hacer alguna respiración artificial a esta democracia ahogada, antes de que se nos muera del todo…
Así estamos. Pero a pesar de todo, y como aquellos viejos árboles de Labordeta, intentemos “hacer con el futuro un canto a la esperanza”. 

Fragmento del blog de José Ignacio González Faus

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