¿Sabemos de educación?

-Pues la verdad es que no sé a qué colegio llevar a mi hijo...
-¿Ya has mirado algo?
-Sí, sí... dudo entre "xx xxxxx" y "xxx xxxxxxxx"; pero finalmente será "xxx xxxxxxxx", porque allí es más fácil encontrar aparcamiento.

Cuando alguien dedicado a la educación escucha esta conversación de forma fortuita, le entran ganas de ponerse en plan tragedia griega. Cada vez es mayor la certeza que tengo de que en este país la educación no le importa a casi nadie. Son muchos los opinadores que hablan de educación; pero sólo como disculpa ideológica para hablar de política. Y en esto, un buen número de profesionales de la educación ha mordido el anzuelo y va a ser muy difícil que dejen de morderlo. 

Pero ahora me preocupan los padres. ¿Qué criterios les damos para que puedan elegir centro educativo para sus hijos? Si atendemos a los medios de comunicación, periódicamente van dictando ciertas modas a cada cual más peregrina (que si protocolos de calidad, que si bilinguísmos, que si ordenadores...) a base de publicar listados de "los mejores centros educativos" (Un año nos teníamos que animar y publicar la lista de "los mejores medios de comunicación") A los colegios sólo les queda el boca a boca de unos usuarios que traen una expectativa al centro poco coincidente con el proyecto educativo. Los colegios se embarcan en proyectos de innovación educativa, para mantener la dignidad con más voluntad que recursos, pero ¿qué queiren los padres? Quien más quien menos, lo que deseea es que su hijo/a obtenga una ventaja competitiva en la sociedad y eso es lo más anti-educativo que nos podemos plantear para un niño. Consecuencia: a pequeña que sea la experiencia de fracaso de esos padres, sentirán que su expectativa acerca del centro educativo elegido está siendo incumplida. Y el temido boca a boca (ahora sustituido por grupos de whatsapp especializados en la difamación pública) comienza a expresar su frustración. Además, ¿es la escuela la encargada de cumplir las expectativas de los padres? Evidentemente, no en su totalidad. Sin embargo, ¿podemos ignorar completamente sus pretensiones aun a riesgo de condenar al descrédito tal o cual centro educativo? Pues tampoco.
No obstante, son excesivas las encomiendas que se le hacen a la escuela: que si vacunas, revisiones bucales... de modo que si hay una laguna en el proceso madurativo del niño, parece que ha de ser la escuela quien ha de poner remedio. Sin embargo, no parece que tengamos muy claro cuál es la misión de la escuela en nuestra sociedad y, quizá por eso, tampoco las soluciones educativas que se barajan parecen las más acertadas si las comparamos con el afamado sistema finlandés:

  • Solución 1: Ir a la escuela de más pequeño: En Finlandia los niños comienzan la primaria con 7 años, 1 año más que en España y muchos otros países. A los 7 cuando se les enseña a leer, así como contenidos similares que aquí se aprenden antes.
  • Solución 2: Hacer más deberes: En los primeros años de formación los niños no tienen que realizar casi tareas domiciliarias.
  • Solución 3: Aprender inglés desde pequeños: En nuestro país los niños comienzan a aprender idiomas desde muy pequeños, en Finlandia este no es el caso. El primer idioma, generalmente el inglés, se enseña a partir de los 9 años. Pese a ello, a los 18 años su nivel de inglés es ampliamente superior al nuestro.
  • Solución 4: Más horas de estudio: En Finlandia el número de horas lectivas es bastante menor (608 horas lectivas frente a las 875 de España).
  • Solución 5: Memorizar contenidos: El sistema educativo se centra en la discusión y reflexión de los contenidos. Se trata de enseñar a pensar, por lo que se opta por grupos reducidos de estudiantes por clase.
  • Solución 6: Un mismo programa educativo para todos. Esto es totalmente a la inversa en Finlandia: se opta por adaptar el programa a cada caso. Se opta por una el método de enseñanza, luego por determinado tipo de docente.
Para ser un maestro en Finlandia es necesaria una alta cualificación universitaria y profesional,  especialmente para los maestros de los cursos más bajos, donde se colocan a los mejores profesores. Además, cada escuela presenta su proyecto educativo, con unas peculiaridades pedagógicas propias, que le permiten exigir un perfil concreto de profesorado, coherente con la propuesta pedagógica del centro y es el propio centro educativo quien realiza ese proceso de selección. Todo esto es posible porque se dedica el 6,8 del PIB (todos los materiales y actividades necesarias para el proceso de aprendizaje son gratuitas) y porque las leyes educativas no cambian en función del gobierno de turno, es decir, hay una estabilidad en el modelo y una discusión educativa real acerca de modelos pedagógicos óptimos en función del tipo de alumnado.

Pero además, el 80% de las familias pasa por la biblioteca con sus hijos en algún momento del fin de semana y tienen como obligatorias la asistencia a las reuniones con los profesores (al igual que para ir al médico, te deben dar permiso en el trabajo). La televisión es en versión original subtitulada y es necesario saber inglés para entender los dibujos animados. El empeño educativo se extiende al hogar, pues los padres se perciben como los principales actores educativos. En conclusión: para que funcione la educación de un país se deben posibilitar sinergias entre la familia, la escuela y los recusos sociocultares.

Ahora, la próxima vez que asistas a una conversación o veas una tertulia televisiva, en la que se discuta sobre la escuela pública o concertada, o sobre la clase de religión, o sobre la educación para la ciudadanía, o sobre los consejos escolares, o sobre el bilingüísmo, o... en el mejor de los casos, sobre competencias... convéncete, es más que probable que lo que más les interese de la educación sea el aparcamiento. Por eso, te einvito a que investigues acerca de aprendizaje cooperativo y colaborativo, la flipped classroom, evaluación por rúbricas, aprendizaje adaptativo, currículo bi-modal, PBL, meditación en la escuela, coaching educativo, educación en la interioridad, FpN, comunidad de aprendizaje...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Educación de la interioridad: educar desde las experiencias que nos trascienden

Dilema de Amor (cumbia epistemológica)

Educación de la interioridad y mindfulness