Quitarse el disfraz: atreverse a ser

 

Llega el momento de quitarse el disfraz. Se nos abre la oportunidad de un tiempo nuevo, de acoger con profundidad la posibilidad de una mirada profunda hacia nosotros mismos. Una llamada a mostrarnos con autenticidad, a dar luz a nuestras zonas oscuras; para ensanchar nuestro interior con paz y misericordia, a pesar de todos los pesares que podamos encontrar. Pasemos del sapere aude ilustrado al esse aude posmoderno y existencial. Atrévete a ser. No basta con atreverse a reflexionar, hay que atreverse a ser. Ser en plenitud, habitando en la entraña del ser; suspendiendo el juicio moral y el análisis causal (epojé) para tan sólo estar. Y disfrutar estando en el ser.

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