¿Y si cerramos el blog?

Miro las estadísticas del blog. Veo que en unos seis años y con casi 400 entradas estamos apunto de llegar a las 100.000 visitas. No sé si es mucho o es poco, la verdad; pero me parece un buen momento para hacer balance, para poner algunas cartas hacia arriba.


Sólo el olvido le permite al creativo deshacerse de lo creado. Hay cierta conexión entre quien pulsa las teclas y lo tecleado. A día de hoy, cierta dosis de apego no me permitiría cerrar este blog, aunque nadie entrase a leer las entradas.

A pesar de que en ocasiones me ha restado horas de sueño dedicarme a este pequeño cuaderno, con frecuencia ha tenido en mí el efecto balsámico, catártico, de la literatura y de la filosofía. No hay ciclo completo si no hay recepción del acto creativo. Este contexto digital me ha hecho de espejo, de paño de lágimas, de almacén, de panfleto, de diario, incluso de contraste con vuestros comentarios en el blog o en las redes sociales... Pero, ¿y si cerramos el blog?



Comentarios

  1. "Sólo el olvido le permite al creativo deshacerse de lo creado." Y con lo creado algo de nosotros se va. Y es que aunque cierres el blog, lo creado en cada entrada y comentario va contigo y forma ya parte de tu equipaje vital.
    Y con la mochila y el equipaje sucede como con el vaso de agua, hay que vaciarlo para volver a llenarlo. Es un proceso que tenemos que hacer de vez en cuando en nuestra vida y que aunque al principio parezca costoso, es necesario y muy sano hacerlo.
    Dicho lo cual, espero que no decidas cerrar el blog y si lo haces que sigas dando cauce a tus creaciones de la manera que sea, pero no dejes de compartirlo.
    Un abrazo

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  2. Gracias por tus palabras, Natalia, sé que son experiencia. Un abrazo.

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  3. Como Natalia, también yo creo que deshacerse de lo creado nos permite seguir creando de otra forma. Y que es preciso vaciar el vaso para seguir llenándolo.
    Aún así contemplo la opción del "abandono" como forma intencionada de dejar en el mundo nuestra huella, sin que se borre; como quien abandona a su suerte una botella en el mar con un mensaje dentro; como quien pinta o esculpe una obra de arte sin poder asegurar cuál será su paradero.
    Contemplo esta opción como antaño haría Habacuc_88 (sin cerrar el fotolog): con la esperanza de servir en algo a quien por curiosidad o por descuido acabara cierto día leyendo nuestras entradas y comentarios.
    En todo caso que este acto creativo por el mundo de Internet (que a diferencia de otros actos trasciende cualquier estadística de "followers) se siga transmitiendo de unos a otros por muchos años.
    Un abrazo

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  4. Tus palabras me traen recuerdos de buenos tiempos, Aitor. Gracias por tu comentario.Un abrazo, admirado Habacuc.

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  5. Muchas gracias, Rafa. ¡Cuánto vales! Un abrazo.

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