Pastoral vocacional a debate

Hace aproximadamente un mes, tenía en mente eliminar este blog. ¡Hay tanta mediocridad en la red que temía estar atrapado en ella! Con frecuencia sobran las palabras. El silencio digital se me imponía como algo curativo (desde que tengo memoria siempre he escrito para mí, sin necesidad de lectores). Además, creo que aquella página que escribí con 17 años y que es el leitmotiv de este blog "Reflexiones quijotescas", no será superada en mucho tiempo...

Mentiría si dijese que los comentarios, públicos y privados, que me han llegado por las redes no han servido de empujón; sin embargo, la entrada "Pastoral vocacional posmoderna" ha llegado para rescatar este blog. Lo cierto es que no estaba pensada para tener ninguna segunda parte. Ni si quiera esperaba abrir ningún debate. Pero el extenso comentario de mi amigo Guillermo no me deja otra opción (no por ánimo de revancha, sino por hacer valer la molestia de su esfuerzo).



Como no podía ser de otra manera, son muchas las sintonías y las preocupaciones comunes entre el comentario y la entrada. Por lo demás, para que suene la melodía de la pastoral no todos hemos de tocar la misma nota. Habrá quien diga que lo fundamental es obedecer al director de orquesta, o no salirse de la partitura, o que el público pague su entrada, o incluso no desafinar. Para mí, lo fundamental es sentirse parte de la orquesta, aunque uno apenas toque los crótalos en el chin, chin final (como es mi caso).

He de reconocer la sorpresa que ha generado en mí, cómo las mismas palabras pueden entenderse de tan diferentes modos. Porque, efectivamente, todos tenemos un montón de prejuicios acerca de éste y todos los demás temas. Sabemos, gracias al filósofo de la hermenéutica H. G. Gadamer, que los prejuicios no sólo habitan en el entendimiento de cualquier persona sino que, además, son imprescindibles para el conocimiento; así pues, bienvenidos sean nuestros hermanos prejuicios (siempre y cuando seamos capaces de despedirlos con la misma amabilidad una vez puestos en camino)

En primer lugar, quiera dejar claro que la entrada intenta describir el estado actual de la pastoral vocacional en el ambiente eclesial actual. Tan sólo las últimas líneas son en clave propositiva. Es decir, que donde escribo que la pastoral es aquella que "tiene como objetivo acompañar el discernimiento hacia otro estilo de vida diferente al estado laical", no estoy dando mi definición sino describiendo lo que habitualmente me suelo encontrar, a mi pesar. Es más, mi propia visión de la pastoral vocacional posmoderna está claramente propuesta en la afirmación: "En realidad, la única pregunta vocacional que tiene sentido en este paradigma posmoderno es: ¿quién soy yo (en este momento presente)?, desde una perspectiva más existencial que psicológica. Pues la única vocación es: ser persona.”

En segundo lugar, desde mis primeros años de universidad en los que me acerqué a la historia de la ciencia, el concepto de “paradigma” (creo que dedicaré una entrada en el futuro a este concepto) ha sido fundamental para entender el dinamismo de las ideas, de las cosmovisiones, de la cultura (incluida la religión) y del propio ser humano. Por eso, sé que un paradigma no es traducible, ni comparable a otro, son cerrados en sí mismos y no cabe en ellos valoración de mejor o peor: lo de nuevo o viejo es tan sólo una marca temporal. No obstante podemos localizar en ámbitos tan diferentes como la ciencia y el arte, algunos indicadores comunes al nuevo paradigma emergente y también algunas características de las que participamos todos en diversos ámbitos de la vida.

Desde la física cuántica
Consecuencias en nuestro mundo
Imposibilidad de determinar la materia
Ruptura del esquema básico de percepción: del dualismo a lo no-dual
El observador se integra en lo observado, formando un solo sistema de referencia
Relación compleja con las cosas: contra el sentido común y un principio de causalidad complejo
Un 68,3 % de energía oscura,
un 26,8 % de materia oscura fría
y un 4,9% de materia ordinaria,
según datos recogidos por la sonda Planck.
Apertura a ir más allá de lo puramente cognitivo: la realidad es misteriosa

Desde el arte
Consecuencias en nuestro mundo
El receptor se integra en lo observado, formando un solo sistema.
Ruptura del esquema básico de percepción: del dualismo a lo no-dual
Falacia naturalista: identificar bondad, verdad y belleza
Importancia de la experiencia estética y de otro tipo de sensibilidades.
Alejamiento del sentido común de lo bello.
Emerge el contexto como elemento fundamental que va más allá de la propia obra de arte: descontextualización
Apertura a ir más allá de lo puramente cognitivo: la realidad es misteriosa.



 
PRE-MODERNIDAD
MODERNIDAD
POST
MODERNIDAD
Principio rector
Racionalidad mítica: lenguaje mitológico
Racionalidad lógica científica: lenguaje conceptual
Otras racionalidades (afectiva, emocional, intuitiva, artística): lenguaje estético, corporal…
La vida como…
Estamos en un valle de lágrimas
Proyecto previsible y ordenado que está bajo mi control
Sucesión de experiencias La vida como aventura
El ser humano
Cerrado y fijo. Los cambios suponen un trauma.
Racional y unitario, tomaba las decisiones sobre la propia vida con la voluntad
Fragmentario y contextual, con libertad pero muy condicionada
La unidad es una conquista, no se presupone
Característica central del ser humano
Heteronomía del sujeto. La persona ha de recibir las normas de una instancia superior.
Autonomía del sujeto
La persona es un ser libre, autónomo, completo en sí mismo, capaz de dominar el mundo, actuar sobre él
El ser humano como ser relacional. Los “otros” es el piso (móvil) en el que me asiento. Somos dependientes y relativos. Núcleos cálidos
Procesos
Incompletos y con frecuencia truncados. Predefinidos en función de un status.
Lineales (se fijaba una meta y se ponían los medios necesarios para llegar a ella; un paso detrás de otro)
Circulares/ en red (no hay un único camino; curvas, idas y venida; no hay una única forma de realizar el camino)
Motor de decisiones
Cumplir con el principio de autoridad «Gracia/Pecado»
Deber ser, la fidelidad a las opciones hechas. “Porque debo”
Convencimiento/ adhesión vital. “Porque lo creo, lo quiero”
Cauce de los procesos
El estamento social ocupado desde el nacimiento
Afectivo y social (grandes grupos que arropaban)
Libertad de elección que sitúa al joven solo y desprotegido en la orientación de su vida 
Razón para las decisiones
Obediencia
Coherencia
Intuición

En tercer lugar, el contexto en el surge el campo semántico de "la llamada" en el Antiguo Testamento, es muy diferente al actual. La prototípica experiencia vocacional de Abraham expresada en un paradigma mítico utiliza unas categorías propias de experiencia de la divinidad en segundo milenio a. C. Quizá debiéramos sentirnos libres para despegarnos de la letra, sin por ello perder la esencia de la experiencia.

Tal y como dice "Dei Verbum" en el capítulo 3, en el número 12:
Conviene, además, que el intérprete investigue el sentido que intentó expresar y expresó el hagiógrafo en cada circunstancia según la condición de su tiempo y de su cultura, según los géneros literarios usados en su época. Pues para entender rectamente lo que el autor sagrado quiso afirmar en sus escritos, hay que atender cuidadosamente tanto a las formas nativas usadas de pensar, de hablar o de narrar vigentes en los tiempos del hagiógrafo, como a las que en aquella época solían usarse en el trato mutuo de los hombres.
Por eso, no está en mi intención (creo que tampoco en la de José María Castillo) fulminar la esencia de la fe cristiana, sino alentar en el uso de otros términos y otras racionalidades para expresar algo tan íntimo como es la vocación, donde las palabras se quedan cortas y son, evidentemente, relativas.

Finalmente, no entraré en más detalle con matizaciones espúreas sobre cuestiones  menores y quisiera terminar con una imagen para mí evocadora: me imagino a Gaudí construyendo su obra de arte en el parque Güell de Barcelona a partir de trozos de azulejo. Me parece una metáfora adecuada para expresar la capacidad de engendramiento del diálogo. Es decir, en el paradigma actual, la verdad no se define como desvelamiento o correspondencia o… porque la verdad la construimos cada uno con su peculiaridad (color, brillo, forma del pequeño trozo de azulejo). Pero también la verdad es construida como Unidad (el conjunto de toda la obra de arte). Por eso, hemos de alegrarnos de pertenecer al fragmento, porque nuestro horizonte es la síntesis y sólo desde la síntesis podremos SER verdad

Comentarios

  1. Gracias Javi por seguir poniendo palabras a lo que a veces vemos como intuiciones. Tenemos todavía tanto que caminar. Pero, efectivamente, el camino será más provechoso si aceptamos que los integrísimos bloquean cualquier posibilidad de caminar y que trocitos de la verdad que somos están depositados en cada ser.

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  2. Gracias de nuevo Juanan por compartir inquietudes. Un abrazo.

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